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Limoncello, un clásico licor italiano

Limones

Elaborado a partir de la maceración de cáscaras de limón, se consume habitualmente como un digestivo

El limoncello es un licor originario de Italia y está elaborado a partir de la maceración de cáscaras de limón. Es de color amarillo vibrante, de característico sabor dulce y notas cítricas.

Existen varias versiones sobre su origen. La historia más conocida es la de María Antonia Farace, administradora de una pensión en el siglo pasado que, para hacer la estancia de sus huéspedes más placentera, solía invitarles una copa del licor que ella misma elaboraba con los limoneros de su propio jardín. Aunque podría ser solo una leyenda, lo cierto es que este licor italiano se produce en el Golfo de Nápoles, principalmente en Sorrento, Amalfi y la isla de Capri.

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El cultivo de limón es tan importante en la zona de Sorrento que posee una Indicación Geográfica Protegida, I.G.P. Limón de Sorrento. Es un limón de características especiales, como que es más dulce que ácido, es de gran tamaño y forma ovalada, y con un color amarillo muy parecido al yuzu, cítrico cultivado en Asia. 

Su cultivo está libre de pesticidas y químicos para que no afecten al sabor final, ya que la cáscara es el ingrediente principal para elaborar este licor. Para prepararlo, es necesario separar la cáscara del limón, para no agregar la parte blanca y más amarga del cítrico. 

Cuando se obtiene la cáscara, se macera en alcohol, que puede ser puro o utilizar otros como vodka y grappa. La maceración debe durar alrededor de 20 días. Transcurrido el periodo, se retiran las cáscaras y se agrega un almíbar elaborado con agua y azúcar. 

Puede filtrarse para lograr un mejor aspecto, pero esto es opcional. Por último, se embotella durante un mes y está listo para consumirse. Es importante resaltar que en la elaboración de limoncello nunca se agrega zumo de limón. 

Este licor italiano se consume como digestivo, después de la comida. Su perfecto servicio es frío, no es recomendable servirlo con hielos, en lugar de ello, puede conservarse la botella en la nevera. 

Además, se emplea para diferentes recetas de postres o para embeber bizcochos, elaborar cremas y salsas o como acompañante de helados y frutas frescas. Si se desea consumir como cóctel, armoniza con vodka, tequila y frutos rojos como las moras.

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