Nuestros hábitos alimenticios han cambiado mucho en los últimos años. Antes, no nos importaba comer casi todos los días un bocadillo durante la pausa para la comida en el trabajo o, como mucho, un táper con lo primero que tuviéramos en casa. Sin embargo, hoy tenemos que hablar de la cultura foodie, muy presente en otros ámbitos de la vida y también en el entorno laboral.
Cada vez somos más conscientes de lo que comemos, de qué manera y por qué. Es decir, buscamos ingredientes de temporada, intentamos comer saludable entre semana por si nos pasamos de la raya el fin de semana y hacemos más batch cooking y menos sándwiches y bocadillos. Además, existen muchas más opciones de las que parece para resolver el menú semanal en el trabajo.
¿Qué es el batch cooking?
El batch cooking, que traducido literalmente significa ‘cocinar por lotes’, empezó a ser popular como una respuesta al ritmo que nos impone la rutina. Aunque no es una práctica nueva ni mucho menos. Se basa en dedicar una tarde a la semana (normalmente el sábado o el domingo) para preparar la comida de toda la semana y repartirla en tápers.
De esta manera, inviertes solo un día en cocinar lo de toda la semana y lo puedes organizar en la nevera o en el congelador. Y así no tienes que dedicar un rato todos los días a preparar el menú del día siguiente.
Ahora bien, no todo son ventajas. Es cierto que con el batch cooking corremos el riesgo de ser demasiado repetitivos o de no tener ganas de comer un plato que cocinamos hace cinco días y que no tiene el mismo sabor que recién hecho. Por eso, muchos trabajadores combinan esta práctica con otras opciones más flexibles.
El delivery como experiencia gastronómica
No solo tiramos del delivery en casa o los fines de semana. El motivo es que la oferta gastronómica en estas apps cada día es más amplia, así que podemos encontrar cocina internacional, propuestas saludables o menús diseñados por restaurantes de autor.
Además, es una opción a la que recurren muchas personas que teletrabajan para ganar tiempo sin renunciar a una buena alimentación. Incluso es buena opción también en momentos puntuales en la oficina.
El menú del día vuelve a ser tendencia
Una tendencia al alza que hemos observado es el ‘renacer’ del menú del día. Parecía que las opciones anteriores lo habían relegado a un segundo plano, pero es justo al revés. Muchos restaurantes han renovado sus propuestas con menús de temporada, opciones saludables, una presentación más cuidada y un precio asequible.
Aunque más de lo mismo, es una propuesta combinada con el delivery o con llevarte un táper de casa.
Flexibilidad y libertad: lo que deberían ofrecer las empresas
Llegados a este punto, te habrás dado cuenta de que los nuevos hábitos foodie en el entorno laboral tienen un denominador común, y es la libertad de elección. Es decir, los trabajadores no se decantan solo por una opción, porque hay bastantes que tienen beneficios según el momento.
Así que los trabajadores buscan herramientas que faciliten esa flexibilidad. La tarjeta restaurante es una buena opción, pues permite pagar comidas en restaurantes o aplicaciones de delivery dentro de una amplia red de establecimientos.
Para el empleado, también supone un ahorro gracias a la exención de IRPF de hasta 11€ por día laborable. No hay opción más flexible y que mejor se adapte al ritmo actual del trabajo.
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