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De cata por Toro

Las bodegas que tuve la suerte de visitar fueron tres, no puedo decir cual es mejor, pues en cada una de ellas  tienen su particular forma de elaborar vino, de cultivo y de aprovechar al máximo la calidad de sus viñas.

Pisado de la manera tradicional. Foto: Teso La Monja
Pisado de la manera tradicional. Foto: Teso la Monja

Todo este mimo, se refleja en que en las tres visitas que realice lo primero que hice fue ir a visitar los viñedos, pero no uno de cada, sino varios, con diferentes tipos de suelo, de poda y aunque en febrero no estén la viñas en su mejor momento para ver, si te das cuenta de la diversidad entre unos y otros.

Hay que destacar entre otros, los cantos rodados en San Román que hacen que los veranos sean más cálidos y los inviernos más fríos, lo que traducimos en más azúcar durante el día y más acidez durante la noche también impresionantes los viñedos de Termanthia  así como el Pago la Jara de Teso la Monja, siendo también vecinos de Numanthia y una nota en común, el sacrificio de producción a favor a la calidad.

Siguiendo las visitas nos adentramos en la salas de elaboración en las que destacamos la insistencia en los mantener en contacto los hollejos con el vino para la bodega de San Román, así como las elaboraciones de Termanthia en Numanthia y  Alabaster en Teso la Monja en la que empezando por los pagos de más calidad, pasando por los despalillados y selección  a mano, pisado de la manera tradicional y lo que podríamos definir como crianza en roble francés a un 200%.

Estas bodegas, reparten la crianza en roble estrenando dos veces barricas, lo que hacen de estos, dos monstruos de la enología.

Unos vinos difíciles de olvidar, y que sin lugar a duda estas tres bodegas están entre las cinco  mejores de la Denominación de Origen Toro.

Despalillado. Foto: Teso La Monja
Despalillado. Foto: Teso la Monja

Las catas

En este apartado y ya en la sala de crianza es cuando realmente se entiende todo ese trabajo realizado en la viña.

  y en la sala de elaboración, creo que es la parte más difícil a la hora de catar vinos, porque realmente estás catando productos que no se han terminado y en la mayoría de los casos no son agradables para el paladar.

Catar sobre las barricas es como si fueras a una guardería de niños y solo con verlos un rato pudieras adivinar si este niño va a ser abogado, camarero, electricista, pero realmente es una gran experiencia y sobre todo un lujo haber podido compartir cata con personas  que hacen posible que el fruto de la tierra se convierta en estos fantásticos caldos.

Destacaría la capacidad de cata de Alberto Mauro en la que fue un placer catar más de diez barricas de diferentes pagos del 2010 y 2011, además del Prima 09, Prima 10, San Román 07,08,09, Mauro Selección 07 y Terreus 08, San Román del 1998. Una maravilla la evolución de este último vino, aunque personalmente me quedo con los más jóvenes.

También ha sido muy interesante la cata de los viñedos con predominio de suelos arenosos, más potentes y con estructura, comparativamente con los terrenos de los cantos rodados mucho más perfumados y con la mineralidad más marcada.

Las catas en la siguiente bodega es la de Numanthia, una bodega en un pueblo llamado Valdefinjas de no más de 80 personas censadas, en la que parece increíble que viendo estos viñedos y este pueblo tan pequeño salgan los vinos que junto con Teso la Monja, tengan unas puntuaciones altísimas (100 puntos Parker pata Termanthia 2004) y estén colocados en los mejores restaurantes de todo el mundo.

Las catas en Numanthia siguiendo el mismo ritual y cuando estás en la sala de barricas es como un ritual escuchar el silencio y el aroma a barrica que es como entrar en la sala del tesoro, en la tuve la suerte de catar diferentes  barricas de Numanthia 2010,2011, de Termanthia 2010 y 2011 así como Termes 2009, que es un vino que a pesar de llevar unos pocos años en el mercado se limitaba al mercado exterior, sobre todo al mercado americano, y  que se ha empezado a comercializar ahora en España. En estas catas destacaría la diferencia entre los Numanthia y Termanthia, de tal modo de el primero te marca la potencia en boca y el segundo es más aromático y a la vez más persistente.

El tercer y último día de visitas a las bodegas lo dedique a la Bodega del Teso la Monja, de la familia Eguren, uno de los grandes que en Rioja, tienen, bodegas como Sierra Cantabria, San Vicente, Viñedos de Páganos, entre otras que tras una primera etapa de éxito en la Denominación de Origen Toro con la bodega Numanthia Termes, la familia Eguren hizo realidad su sueño de fundar una nueva bodega en 2009, Teso La Monja.

Las catas que realicé fueros en la misma línea que las otras dos bogegas, empezando a catar la sala de barricas con Victorino 2010 y 2011 de diferentes zonas y Alabaster  2010 y 2011, fue muy interesante catar los 2011 cuando estaban todavía con la fermentación maloláctica y así notar como esta segunda fermentación le aporta al vino esta sutileza y sobre todo la capacidad de guarda, y la tendencia entre la diferencia entre Victorino y Alabaster es muy parecida sus vecinos de Numanthia, dando poderío a primero y aroma y elegancia al segundo. Aunque notando más perfumado y con un pequeño guiño al estilo borgoñón más al Alabaster,  y después de catar unas diez barricas, pasamos a una preciosa sala de catas  en las que catamos el vino que no conocía y que está causando furor, sobre todo en la zona norte de España que es el Románico, con una relación calidad precio increíble, para catar después y a pesar de estar en Toro sus vino de Rioja como La Nieta 09, Amancio 09; El Bosque 09, San Vicente 08, así como Almirez 09, Victorino 09 y Alabaster 09.

Una auténtica maravilla de vinos que en resumen los que más me sorprendieron fueron la nariz y la madurez del Victorino, que va a dar que hablar. También la Nieta 09 creo que es el mejor de los últimos años así como en el San Vicente se nota  que es mucho más refrescante que las últimas añadas.

En resumen esta denominación que en los últimos años está experimentando unos cambios enormes, pero manteniendo la tipicidad de Toro, haciendo de esta zona una de gran potencial.

Ver: De vinos por Toro

P. D. Recuerden que estamos en Twitter: @gourmetjournal

Autor del artículo
Ángel González
Sommelier del Marbella Club Hotel y ha sido elegido como "Mejor Sumiller 2009" por la Asociación de Sumilleres de Andalucía, Málaga Costa del Sol. Además, es docente de sumillería en CIOMIJAS desde 2006, teniendo en su CV, haber trabajado en lugares como; Bristol, Gijón, Tenerife, St Moritz, Dubai, entre otros. Un amante del vino que en sus pocos ratos libres, viaja buscando descubrir más, sobre este apasionante mundo de la enología.

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